ORGANIZACIÓN DE LAS ACTUACIONES PARA LA PREVENCIÓN DE CONFLICTOS
1. Planificación del proceso de mediación
1.4. 4ª FASE: Zona de encuentro
Una vez escuchadas las partes e identificados aquellos aspectos más relevantes del conflicto, se podrá avanzar en el proceso de conciliación de intereses hasta encontrar una zona en la que sean posibles acuerdos entre las dos partes.
La persona mediadora hará un análisis que expondrá ante las partes implicadas:
- Resaltará los aspectos que ambas partes comparten, solicitando confirmación acerca de si lo manifestado es correcto en toda su extensión.
- Una vez confirmado lo anterior, se podrá acotar el conflicto y se pedirá a las partes que justifiquen su posición, y que expliquen los intereses que persiguen. En este punto la persona mediadora pedirá a cada parte que se ponga en el lugar de la otra.
- Será necesario el intercambio de palabras y la creación de un diálogo entre las partes, de modo que los intereses puedan ir variando. La persona mediadora puede plantear al principio preguntas abiertas, posteriormente focalizadas y finalmente preguntas directas que exijan respuestas cerradas. Hay que cuidar que no se sientan interrogados/as, y que las preguntas se formulen correctamente y la aplicación de una serie de habilidades comunicativas que os añadiré al tema.
- Se realiza un análisis de intereses: intereses compartidos, intereses diferentes (aquellos que benefician a una de las partes y no dañan a la otra), e intereses incompatibles, que tal como dice el nombre son excluyentes. Según el predominio de unos u otros, la siguiente fase se abordará de diferente forma.
- Finalmente llagan las negociaciones, es decir, proposición de soluciones en un intento por reducir la incertidumbre generada. Esto es posible cuando cada parte conoce en profundidad las aspiraciones de la otra. Entre las tareas de la persona mediadora está la de ayudar a que las partes rebajen sus peticiones o cedan en alguna de ellas y abandonen la rigidez de definición del problema para lograr un objetivo común.
Con toda la información obtenida, la persona mediadora sabrá si es viable llegar a una zona de posible acuerdo (ZOPA). Así denominamos a aquél espacio de confluencia de intereses dentro de cuyos límites es posible que las personas lleguen a acuerdos. Teniendo en cuneta esto, diferenciamos 4 contextos:
- Posición: es el contexto que hace referencia a aquello que cada parte reclama.
- Zona de acuerdo: es el contexto en el cual se posiciona una persona cuando puede llegar a acuerdos
- Punto máximo: es el contexto en el cual una parte está dispuesta a ceder y es clave por eso, poruqe marca el paso de la zona anterior (zona de acuerdo) a la siguiente (zona de no acuerdo).
- Zona de no acuerdo: en este contexto no es posible establecer acuerdos entre las partes.
El objetivo de esta fase se encuentra en encaminar la negociación hacia la intersección entre las zonas de acuerdo de cada parte, pues cuando no existe la ZOPA o ambas partes están fuera de la zona de intersección, aunque cedan todo lo que están dispuestas a ceder, no habrá espacio suficiente para el acuerdo entre ambas.
La persona mediadora comenzará con temas sencillos y contribuirá a que cada parte evalúe los intereses contrarios para que cedan en algún aspecto. De esta manera se podrán ir alcanzando acuerdos parciales equilibrados, donde las pérdidas y ganancias de cada parte sean equitativas.
En el caso de que el proceso desemboque en situaciones de conflicto, la persona mediadora optará por estrategias que eviten que el conflicto se intensifique. Y si lo anterior no funciona hay que terminar la sesión o abandonarla.
Si las soluciones no fluyen hacia un posible acuerdo y la negociación amenaza con romperse, cada parte debe plantearse alternativas fuera de la negociación:
- Mejor alternativa a un acuerdo negociado (MAAN): la mejor alternativa de una de las partes, poruq le sale más beneficioso salirse de la negociación.
- Peor alternativa a un acuerdo negociado (PAAN): se determina cuáles son las peores consecuencias de salirse de la negociación.